domingo, 24 de abril de 2011

CONCLUSIÓN

En el transcurso de esta investigación el equipo ha adquirido diversos conocimientos  que desde el inicio del proyecto se planteó acerca de este conflicto social aparentemente nuevo que ha venido a desatar una serie de problemas aún más graves, y es que, el problema “nini” ha existido durante toda la historia del Distrito Federal, sin embargo, fue hasta épocas recientes cuando se le comenzó a dar este nombre a los chicos que integraban a esta parte de la población.
También el sobrenombre “nini” dado a todos aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan se empezó a expandir y a conocer, debido principalmente al incremento repentino que desde hace 4 años se suscitó por diversas ciudades, y a la necesidad de darle una explicación a dicho acontecimiento que alteró a todo un país.
Es por ello que el equipo concluye en la necesidad de entender tanto las causas como las consecuencias que un dilema de este tipo tiene, y que sin duda alguna es importante retomar con el objetivo de crear soluciones a nivel social, personal, familiar e incluso gubernamental, con las que se erradique de manera total a las generaciones “nini”.
Se entendió igualmente que la responsabilidad de incrementar a diario las filas de la población “nini” recae principal pero no solamente en el adolescente, puesto que, existen diversos factores que van a intervenir para que estos chicos adopten esa postura de pereza, no obstante, es importante mencionar que así mismo se comprendió que es  precisamente esta posición de comodidad la que estos jóvenes se rehúsan arduamente a dejar.
Los factores que tienen dominio ante el escenario “nini”  van a ser del tipo económico, social e ideológico, donde depende de las circunstancias en las que se encuentren estos, la forma en que un joven reaccionará ante un cambio.
El grupo concibió concisamente que a nivel económico existen dos partes contrarias representadas por los “nini”, una la conformarán todos aquellos adolescentes que gracias a una situación económica precaria en casa se ven obligados a desertar de sus escuelas con la obligación de conseguir un empleo y aportar dinero, y que, pese a encontrarse en estas condiciones, son estos mismos quienes, por voluntad propia, se abstienen de emplearse en algo y eliminar la apatía de sus vidas.
La contraparte la integran los jóvenes con una situación económica confortable, esos que se despreocupan por completo de superarse, ya que, tienen todo lo que un día soñaron tener.
Es lamentable comprender que las dos partes se inmiscuyen en un ambiente de apatía y de conformismo, del cual no les interesa salir, concluyendo que es debido principalmente a la sobreprotección de los padres o inclusive a su desinterés por las actividades de sus hijos, que los chicos consideran sencillo mantener este tipo de existencia insignificante.
Y es que, en el caso de la protección obsesiva, los padres conllevan una importante responsabilidad al oponerse ante la independencia de sus hijos, permitiendo que estos deserten a nivel académico y/o laboral.
Hablando sobre el interés padre-hijo, en el caso “nini”, se puede deducir que es un punto de gran relevancia, púes, la necesidad de un adolescente por la atención es un sentimiento natural que todos  llegan a tener, y el cual son los padres los encargados de brindarles, con la única intención de que exista cierta comunicación y orientación en la población juvenil, evitando así que estos se vean envueltos en una situación depresiva o desorientada donde lleguen a cometer errores irremediables.
En la cuestión ideológica, se llegó a la conclusión de que las ideas que un adolescente llegue a tener se encontrarán directamente a expensas de las circunstancias familiares en las que este se encuentre, puesto que, el ambiente en el que todo chico se desarrolla tiene una suma relevancia en la mentalidad que este cree e incluso en las actitudes que ese mismo retome.
En la población “nini” la ideología es mediocre en su mayoría, pues se piensa simplemente en el presente, evadiendo de esta forma imaginar lo que podría pasar futuramente, aspecto que produce una serie de tropiezos a lo largo de sus vidas, esto al no contemplar situaciones posteriores y creer, o mejor dicho, resignarse a creer que todo va a estar bien.
El equipo resumió que socialmente cada uno de nosotros  influimos en una minoría ante el aumento de la población “nini”, debido a que, de cierta forma somos personas pre juiciosas que al ver a un joven de apariencia no confiable tendemos a discriminarlo o burlarnos, por lo que esto los orilla a aferrarse aún más a esta forma de vida con el objetivo de enfurecer a quien se mofa de ellos.
No obstante se concluyó que en este aspecto las amistades de cada chico conllevan mucha de la responsabilidad, púes, un joven que está en continuo contacto con personas negativas, va a adoptar conductas del mismo tipo, en el caso “nini”, la mayoría de sus amigos son adolescentes despreocupados, que al igual que ellos, perciben la vida cómodamente.
Claro que el grupo no culpabiliza al entorno de estos chicos en su totalidad, sin embargo, le da una suma importancia frente a las actitudes que los “nini” mantienen, y es que, al no encontrar influencias positivas, les resulta fácil y completamente oportuno continuar con el ocio.
Concretando, se llegó al punto de que, los factores que intervienen ante este conflicto claro que sí tienen un peso importante, pero, también se supo que es responsabilidad de cada adolescente ceder o no a esta forma de vida, en la que se sabe que es principalmente por voluntad propia y conformismo lo que propicia que estos accedan sin poner resistencia.
Estadísticamente hablando, se sintetizó que las cifras son preocupantes, puesto que, día a día estas incrementan y por el contrario, el cambio a diario se ve mucho más lejos, y es que, de acuerdo con datos proporcionados por el rector de la UNAM, actualmente en México existen 7 millones de jóvenes inactivos, los mismos jóvenes que no muestran ningún tipo de interés por intentar cambiar la situación.
Para el equipo era importante conocer que clasificación se les daba a estos jóvenes, encontrando que son muy variados y con características peculiares en cada uno de ellos.
Se concluyo entonces que, los chicos que integran al tipo: “jóvenes apáticos”, son los más vulnerables a  hallarse en una situación de adicciones o delincuencia, y es que, en el resto de los casos (jóvenes con una buena situación económica, jóvenes egresados, jóvenes rechazados, mujeres “nini”, etc.) generalmente cuentan con una visión menos mediocre que el antes mencionado.
No obstante, es importante entender que cada clasificación conlleva cierto riesgo  de caer en muchos conflictos ya sea de tipo emocional o físico, ello al encontrarse en una situación de desesperación y frustración por el no saber qué hacer.
Desde luego, es necesario decir lo que el grupo comprendió, púes, todos estos jóvenes en sus diferentes situaciones siempre tienen la oportunidad de salir adelante, pero ya sea por pereza, ocio e incluso miedo, se niegan arduamente a hacerlo.
Es entonces cuando la sociedad es afectada directamente por esta apatía juvenil, puesto que, los chicos que se encuentran en estas situaciones buscan un empleo en el que existan facilidades de trabajo exageradas y sueldos iguales. Por lo que, al vivir en una ciudad donde esto es definitivamente imposible, se inclinan por integrarse a redes delictivas que si cumplan con dichas peticiones laborales.
Es ahí donde se entendió que, el problema “nini” sobrepasa el nivel personal hasta englobar un nivel social, en el que el resto de la población se ve envuelta en un lugar de inseguridad, además de que se propicia un país inculto, en el que, es simple para el gobierno dominar a la sociedad y continuar con las negociaciones turbias que acostumbran realizar a costa de toda una nación.
Y es que, al estudiar el tema a fondo comprendimos que en México, un territorio en vías de desarrollo y en donde la corrupción es el”pan nuestro de cada día”, resulta de gran conveniencia para los hombres del poder que existan personas ignorantes de la situación que actualmente atravesamos, ya que, al no cuestionar los tratos que se realizan a diario, no hay necesidad de dar explicaciones, evitando así, que se susciten problemas sociales, o que se evidencie los manejos políticos sucios que en el país se hacen.
Es en esta cuestión en la que los “nini” favorecen aún más el estancamiento de desarrollo que hoy en día preocupa en nuestro país, y del cual, pasarán muchos años más para que se erradique, e incluso puede que nunca pase.
Por lo que con lo antes mencionado, se concluye con tristeza, que para un gobierno corrupto, lleno de anomalías y escaso de transparencia, le precisa mejor que sean los jóvenes quienes se integren a las filas de la delincuencia, púes, al hacerlo a una temprana edad, estos recorrerán una larga trayectoria dentro y así en años posteriores sean personas expertas y de edades no tan avanzadas.
Además de que, como se dijo, son precisamente este tipo de adolescentes los beneficiarios de una sociedad sumisa y obediente, con la que los gobernantes no se ven en la necesidad de propiciar conflictos, púes, se tiene una tranquilidad forzada en el país.
Es por ello que se piensa; la solución radica principalmente en el cambio de la postura que a nivel juvenil predomina actualmente, los chicos son los que tienen en sus manos la posibilidad de cambiar su situación, y de vislumbrarse un futuro mejor por ellos mismos. Dejemos de responsabilizar a las personas que nos rodean por los errores que nosotros cometemos.
Sin embargo, existen algunas medidas que se deben fomentar a nivel familiar social y gubernamental, que ayudarían de manera importante a los chicos que se hallan en estas circunstancias.
El equipo concretó que a nivel familiar debe haber una comunicación continua en casa, donde se fomente un interés por las actividades que los hijos realizan, además de que, es necesario concientizarlos acerca de las responsabilidades que deben cubrir, y los riesgos que conllevaría no hacerlo.
También es de gran relevancia que el apoyo económico brindado por los padres sea limitado, a manera que sólo se cubran los gastos necesarios, es decir, no debe existir una sobreprotección hacia los hijos, púes, en la mayoría de los casos, por evitarles daños menores generan unos peores.
Socialmente hablando podemos decir que  en la manera en que dejemos de juzgar a los chicos de apariencia dudosa, donde la discriminación no perjudique a los adolescentes, y exista cierta confianza para ellos, y que además con facilidad se les brinde trabajo pese a su físico, será cuando estos adopten posturas diferentes, menos agresivas y apáticas frente a la condición de vida que mantengan.
En tanto a las soluciones que el gobierno puede dar, se sintetizó que simplemente se quedan en planes, sin llegar en ningún momento a una elaboración significativa en la que miles de chicos se puedan emplear sanamente, por lo contrario, para el gobierno los “nini” son un problema que sencillamente resulta incómodo tratar y que no se quiere voltear a ver, en el que se proponen múltiples ideas pero donde también, ninguna se lleva a cabo, en ocasiones es por falta de organización, otras más por reducciones económicas, y en la mayoría por negación, simple negación.
Finalmente se puede decir que los objetivos planteados al inicio se lograron satisfactoriamente, púes, se obtuvieron un sinfín de conocimientos que el grupo se propuso al comenzar la elaboración de este proyecto, aspecto que resulta grato para los integrantes, púes, pese a que teníamos cierta noción del conflicto momentos previos de iniciar el trabajo, no se contemplaba la gravedad que este conllevaba de forma social, por lo que, tampoco las soluciones.
En tanto a las hipótesis que se planificaron al comienzo, se dedujo que la mayoría fueron correctas, puesto que, se sabía que tanto el entorno en el que el adolescente se desarrolle, como la sobreprotección familiar y la falta de oportunidades son factores influyentes ante la postura conformista que el “nini” adopte, sin embargo, no son los puntos principales, en contraste, la responsabilidad recae principalmente en el adolescente que se encuentra en la plena disposición de contraer dichas actitudes.
De acuerdo a las hipótesis propuestas sobre las soluciones que probablemente se le pudiesen dar a este conflicto, el equipo acertó al pensar que, la familia con una limitación económica y el gobierno con proporción de empleos y escuelas podrían beneficiar a la eliminación del mismo.
Sin embargo, no precisó en incluir que la solución radica de manera primordial en el propio adolescente, ya que, en cuanto este decida cambiar la  mentalidad conformista que domina su mente, de inmediato se reflejarán las salidas que existan frente a ese tipo de vida.
Con todas estas explicaciones entendimos que es necesario que en las familias mexicanas halla una educación en la que se enseñe a nuestros jóvenes una forma de vida donde perciban el futuro de manera airosa, que tengan planes, sueños, ideales, promesas, compromisos, pero así mismo, que cuenten con alguien a su lado encargado de guiarlos, orientarlos y hacerlos saber que lo que están haciendo es lo correcto, para de no ser así, poder corregirlo antes de que los errores se conviertan en irremediables.
Y recuerda:
No importa cuántas veces caíste, si cada vez te volviste a levantar,
el éxito en la vida no consiste en la prisa de correr, si no, en llegar.

No importa si perdiste una partida, acepta que ganaste en experiencia,
La lucha de la carrera de la vida no es de rapidez, si no, de resistencia.

No importa donde, como, ni por qué, en medio del error cometido ten la
grandeza de decir... ME EQUIVOQUE! y si caíste estando a punto de llegar
¡TEN EL VALOR DE VOLVERTE A LEVANTAR!

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